La idea de este libro surgió mientras trabajaba como profesor visitante en la Universidad de Duke (Carolina del Norte). Una de mis actividades académicas fue la organización de la primera celebración conjunta del Día de la Protección de Datos (28 de enero) entre Europa y Estados Unidos, y con la financiación de empresas de tecnología estadounidenses (Google, Intel y Microsoft, entre otras), preparamos unas charlas para adolescentes que expertos en protección de datos y profesores voluntarios dieron en colegios, institutos y universidades de diecinueve estados.
Fue entonces cuando tomé conciencia de lo poco que sabemos los padres sobre lo que hacen nuestros hijos en Internet y decidí que escribiría este libro como una llamada de atención. Sus enseñanzas no son sólo fruto del conocimiento que tengo sobre estos temas por mi trabajo en Bruselas y por mi investigación académica en Estados Unidos; también son fruto de mi propia experiencia personal y familiar, como padre de un niño de doce años
y una niña de diez que tienen su propio ordenador y son muy aficionados a Internet.
Albergo dos grandes esperanzas con este libro. En primer lugar, espero que se lo pase usted bien mientras descubre (a veces con asombro, otras con preocupación) lo que hacen sus hijos en Internet. Además de saciar su curiosidad, aprenderá bastantes cosas que seguramente no sabía y que podrá aplicar a partir de ahora a su vida diaria y a sus hábitos tecnológicos. En segundo lugar, espero que hablará del libro con sus hijos, primero, y con otros padres, después.
La educación sobre el uso responsable de Internet no forma parte de la enseñanza reglada en colegios e institutos y, por tanto, nos corresponde a nosotros, los padres, velar para que nuestros hijos se comporten como es debido en Internet y se abstengan de hacer cosas que pueden dañar a otras personas o a ellos mismos.
Leonardo Cervera
Septiembre 2009